Una clienta compró su vuelo en otra agencia. Nos llamó desde el aeropuerto: no la dejaban subir. Su vuelo era real, su billete válido, y aun así no la dejaban subir. Eso es overbooking.
Las aerolíneas venden más plazas de las que tiene el avión. Lo hacen porque estadísticamente siempre hay gente que no aparece. Pero cuando aparece todo el mundo, alguien se queda en tierra —casi siempre el que hizo el check-in tarde, o el que compró sin asesoramiento.
Gracias a nuestra relación directa con la aerolínea, en ese caso llamamos, gestionamos, y la reubicamos en el vuelo de la tarde. Llegó a RD ese mismo día, con horas de retraso, pero llegó.
Esto no lo soluciona un comparador online, ni una agencia que desaparece después de cobrarte. Lo soluciona tener a alguien al teléfono que conoce a la aerolínea y pelea por ti cuando algo falla.
Hacer el check-in con antelación y volar con quien pueda gestionarlo si ocurre son las dos mejores prevenciones.
Llámanos de inmediato. Al conocer la ruta y tener contacto directo con la aerolínea, podemos gestionar una reubicación mucho más rápido.